viernes, 15 de abril de 2011

AUTISMO Y PODER ADQUISITIVO DE LOS PADRES


Diagnóstico de autismo es más común en vecindarios de clases acomodadas.

Publicado 09/04/11 03:00 -

MIÉRCOLES, 6 de abril (HealthDay News/HolaDoctor) -- Los niños pobres con autismo son menos propensos que los niños más ricos a que se diagnostique su afección, aunque esta disparidad se ha reducido en años recientes, según un nuevo estudio.
Los investigadores analizaron datos sobre niños de California y encontraron que la edad promedio del diagnóstico de autismo se redujo de 5.9 años en los niños nacidos en 1992 a 3.8 años en los nacidos en 2000.
De los 4,906,962 niños nacidos en California entre 1992 y 2000, encontraron que a 18,731 (0.38 por ciento) se les diagnosticó autismo. La prevalencia de autismo en el estado aumentó. El estudio aparece en la edición de abril de la revista American Sociological Review.
"En el punto máximo de prevalencia creciente, que se dio en niños nacidos entre 1992 y 1995, los niños cuyos padres tenían menos recursos económicos simplemente no recibían el diagnóstico con la misma frecuencia que los niños más ricos. Los niños más ricos tenían entre 20 y 40 por ciento más probabilidades que los más pobres de ser diagnosticados", señaló en un comunicado de prensa de la revista la coautora del estudio Marissa D. King, profesora asistente de conducta organizacional de la Facultad de administración de la Universidad de Yale.
"Sin embargo, entre los niños nacidos en 2000, la riqueza de los padres por sí misma no tuvo efecto sobre las probabilidades de que un niño recibió un diagnóstico", añadió.
"A medida que el conocimiento sobre el autismo se ha propagado, la información está ahora incluso mejor distribuida entre distintos tipos de comunidades", explicó en el comunicado el coautor Peter S. Bearman, profesor de ciencias sociales de la Universidad de Columbia y director del Centro de Ciencias Sociales de la universidad. "También es más fácil encontrar a alguien que pueda diagnosticar el autismo, así que ya no vemos esas inmensas diferencias en las tasas de diagnóstico. Sin embargo, parece que los niños pobres que viven en vecindarios pobres siguen sin ser diagnosticados".
Los investigadores encontraron que entre 1992 y 2000, un niño de una familia pobre que viviera en un vecindario más rico tenía alrededor de 250 por ciento más probabilidades de que se le diagnosticara autismo que un niño de una familia igualmente pobre que viviera en un vecindario más pobre.
Cuando los investigadores analizaron los casos de autismo según la gravedad, encontraron que los niños con autismo menos grave que nacieron en 1992 y vivían en vecindarios más ricos y educados tenían 90 por ciento más probabilidades de ser diagnosticados con la afección. Para finales del periodo de estudio, eso se había reducido a 45 por ciento.
"Los casos menos graves, los niños que tenían el mayor funcionamiento, con frecuencia no son detectados en las comunidades menos ricas donde los recursos diagnósticos no están tan establecidos", apuntó Bearman. "Si alguien está menos grave, tal vez no le diagnostiquen porque no parece tener una discapacidad profunda, simplemente creen que es un niño raro".
Aunque este estudio observó a niños de California, es probable que los hallazgos apliquen en otros lugares de EE. UU., dijeron los investigadores.
Más información en El Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidente Cerebrovascular de EE. UU.
Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor