lunes, 25 de abril de 2011

TÉCNICAS PARA EL AFRONTAMIENTO DE LA IMPACIENCIA

Algunas estrategias para afrontar la impaciencia.

Todos los que tenemos relación con personas con TEA nos hemos encontrado en alguna (o en más de alguna) ocasión con un problema muy común: la impaciencia
Esta impaciencia se manifiesta de diferentes formas: querer las cosas al instante,no tolerar las situaciones de esperadificultades para aguardar el turno, etc., y puede aparecer en forma de enfados , rabietas, impulsividad y conductas obsesivas.
¿Por qué se produce la impaciencia? Posiblemente por la conjunción de dos factores, por un lado las dificultades para comprender el entorno, y especialmente los contextos sociales, y por otro la escasa capacidad para autocontrolar la conducta… a ninguno nos gusta esperar ¿verdad? Cuando llegamos a una consulta médica y tenemos que esperar una hora, o cuando vemos una cola de veinte personas por delante nuestra en la pescadería… nos pone de malhumor, en ocasiones incluso nos vamos y posponemos la actividad… la impaciencia es comprensible, simplemente en ocasiones, y según la persona, se lleva más allá de lo que es habitual en el resto.
¿Cómo podemos ayudar a una persona con TEA a disminuir esa impaciencia y la ansiedad consecuente? Como de costumbre con nuestra mejor estrategia: el uso de claves visuales.
Anticipar situaciones de espera puede ser el primer paso, utilizando pictogramas que indiquen el lugar y/ o el momento dónde tenemos que esperar ayuda a la persona a comprender la situación que va a suceder. También es frecuente utilizar las llamadas esperas estructuradas, es decir, determinar una serie de momentos a lo largo del día, normalmente asociados a otra situación que podemos controlar en los que se espera un breve período de tiempo, por ejemplo, esperar antes de ir a casa o de salir al patio. Con esta estrategia conseguimos que la persona vaya aprendiendo a esperar y se acostumbre a hacerlo, de modo que es, más sencillo posteriormente extrapolarlo a otras situaciones en las que no podemos controlar con facilidad y exactitud el tiempo de espera (por ejemplo, en el caso de nuestra ciudad, la llegada del autobús urbano).
Cuando se quiere tener cosas al instante o no se quiere dejar de hacer una actividad determinada debemos recurrir a dos estrategias, por un lado representar visualmente la secuencia de actividades a realizar en la que está incluida la actividad u objeto deseado para que la persona comprenda que lo va a conseguir pero que esa actividad tiene un principio y un fin. Por otra parte la representación visual del tiempo ayudará a que la persona controle mejor la duración de las cosas (bien de la espera previa, bien de la actividad en sí). Para ello podemos usar el clásico gomet pegado en un reloj (cuando la aguja llegue al gomet el tiempo se habrá acabado), aparatos especializados como el Time Timer o programas informáticos como los Relojes del Proyecto Azahar.
La tercera conducta que he mencionado es la toma de turnos. Por ejemplo en un juego, en una actividad de Educación Física o incluso en una conversación. ¿Cómo marcamos visualmente a quién le toca intervenir o participar en cada momento? Una buena alternativa es el uso de un objeto que señale a quién toca en cada momento. Pasar una pelota, ponerse una gorra o incluso turnar el objeto sobre el que se realiza la acción son estrategias sencillas pero eficaces al alcance de todo el mundo. Una vez que la persona comprende cuando llega su turno podemos trabajar también que controle el turno de los demás, aumentando de esta forma sus capacidades de comprensión e interacción social. Para ello podemos usar paneles con fotografías de los participantes que iremos destacando en función de a quién le toque. Otra alternativa para trabajar la toma de turnos la encontramos en una aplicación para el Iphone llamada Take Turns y que paso a explicar a continuación.
Take Turns es una aplicación que destaca por la sencillez de su configuración y uso. Nos permite establecer un número de participantes en una actividad, poner sus nombres y asignarles un determinado tiempo. Resulta especialmente adecuada para personas con TEA debido a que utiliza un color para cada participante, resultando muy visual. Podemos elegir tanto el color, como el sonido que se reproducirá al finalizar el tiempo y que puede personalizarse para cada participante. Al destacar a la persona a quién toca en cada momento es útil no sólo para conocer cuándo le toca a la propia persona sino también para controlar con precisión el desarrollo de la actividad entre todos los participantes. En el fantástico blog Iautism podéis encontrar un análisis más detallado de esta aplicación. Os dejo a continuación con algunas capturas de pantalla que espero os sirvan para haceros una idea de su funcionamiento y configuración.

Pantalla de desarrollo. Obsérvese como el fondo es de color lila, es decir el color de la persona a quién toca el turno.
Pantalla de configuración. Desde aquí se puede editar el nombre de la actividad programada y acceder a la configuración de los participantes y del tiempo de la actividad.

Pantalla de configuración del tiempo asignado a cada participante.
Pantalla de configuración de cada participante. Desde ella se pueden configurar los nombres y los colores y sonidos asociados.