viernes, 27 de mayo de 2011

AUTISMO PARA TODA LA VIDA

El autismo es de por vida, pero merece que esa vida sea integrada y de calidad»

«Los padres deben saber que la enfermedad no define a su hijo, que es un niño con personalidad propia»




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B. BLANCO GARCÍA Con una sonrisa permanente en sus labios, Nuala Gardner habla con toda naturalidad del autismo, tan cotidiano en su familia. Ayer presentó en Zamora el libro «Un amigo como Henry», en el que narra su experiencia con la enfermedad a través de su hijo Dale.
-¿Por qué ha elegido Zamora para presentar en España su libro?
-Conocí a los miembros de PAAT en una conferencia en Alemania, cuando estaba aprendiendo sobre el tema de los perros de asistencia para introducir esta técnica en el autismo. Aprendí mucho allí y la gente de PAAT fue la que más me impresionó. Por eso decidí que era con ellos con los que quería trabajar y aquí estoy.
-¿Cómo ha sido la acogida de «Un amigo como Henry» en otros países?
-España en el decimoquinto país donde se presenta. Hemos estado en China, Corea, Italia, Alemania, Estados Unidos, Suecia, Holanda o Indonesia. La acogida ha sido, hasta ahora, maravillosa. Dentro del mundo del autismo han abrazado este libro como algo muy especial. Ha ayudado no solo a familias, sino también a profesionales, de los que he recibido cartas de agradecimiento, reconociendo que han aprendido mucho de este libro.
-¿Cuál es el mensaje que se quiere transmitir?
-En una palabra: esperanza. Y demostrar que la educación funciona con estos niños. El autismo es de por vida, pero merece una vida de calidad, integrada y con apoyo.
-¿Fue complicado para usted poner en papel esas vivencias tan personales?
-Sí, fue difícil en momentos específicos, pero aún más complicado fue hacer un libro que pudiera transmitir tanto a padres como a profesionales lo que fue todo ese proceso para lograr lo mejor para Dale.
-¿Se considera una madre coraje por todo lo que luchó para ayudar a su hijo Dale?
-En absoluto. Me considero una madre afortunada por haber tenido el conocimiento necesario debido a mi carrera, porque me ha ayudado mucho. Yo era una madre sin explicaciones y sin respuestas y esto me permitió entender mejor todo el proceso del espectro autista. De lo que más afortunada me siento es de que a través de esta lucha conseguí el mejor apoyo educacional para mi hijo.
-¿Qué papel tuvo Henry en este proceso?
-Lo llamaba su almohada dorada, porque se echaba encima de él, le oía el corazón y le hacía sentir muy bien, más tranquilo. Fue el mejor facilitador educacional de todos con los que había trabajado, incluyendo los profesionales.
-¿A qué fue debido?
-A pesar de mi hijo tuvo gran apoyo educacional, este no tuvo sentido hasta que apareció el perro y empezó a tener relación y entendimiento de lo que se le quería enseñar. Ayudó a que se abriera una ventana en su mente.
-¿Qué tiene un perro que no tenga un humano para poder abrir esa ventana?
-No bombardea con palabras, no tiene tantas expresiones faciales complicadas ni peticiones sociales. Además, siempre reacciona de forma positiva, desprende calor en todos los sentidos y es una compañía sin presión en la amistad, mucho más espontánea. Aprenden a comunicarse entre los dos. Pero también es importante que el niño no sea dependiente de él, sino que se cree una independencia a través del perro.
-¿Tiene Dale todavía un Henry en su vida?
-Con 23 años tiene su segundo Henry, al que está enseñando para que sea maestro de otros niños autistas. Además, ha trabajado durante cinco años en un grupo de teatro con niños de cualquier discapacidad.
-¿Dale puede ser un ejemplo de que un autista es capaz de tener una vida normalizada?
-Por supuesto, él y los amigos autistas que tiene. Ahora estoy muy orgullosa que se acabe de sacar el carnet de conducir, porque le va a dar mayor autonomía. Para mí, eso es un gran triunfo, ya que hace unos años me dijeron que sería algo imposible. Con los apoyos educacionales y profesionales necesarios otros niños también pueden lograrlo.
-¿Cómo ve el futuro de la asociación PAAT y su trabajo?
-PAAT ha sido una herramienta muy importante para unir mi trabajo con el del perro y progresar juntos. Tengo mucha confianza en ellos.
-¿Qué consejo le daría a los padres que tienen niños autistas?
-Lo más importante es saber que el autismo no define a su hijo. Ante todo es un niño con personalidad propia, diferentes necesidades en su comunicación y una forma de ser. Deben estudiar mucho para colaborar en el desarrollo de sus hijos.
Greenock , 1960
Nacida en Greenock, una ciudad al oeste de Escocia, Nuala Gardner es enfermera y matrona. Casada y con dos hijos autistas, esta escocesa ha luchado por el reconocimiento de esta enfermedad y por el desarrollo de técnicas que hagan más accesible la vida cotidiana a estos enfermos, sobre todo con el apoyo de perros de asistencia, como los que entrena la asociación zamorana PAAT. Su primer libro, «Un amigo como Henry», ha sido traducido a varios idiomas y presentado en catorce países antes de llegar a las librerías españolas. En él narra la historia de su hijo Dale y su especial relación con su perro, un golden retriever, Henry, que da título al libro. En la actualidad está trabajando en su segunda obra, que también gira alrededor del autismo.