sábado, 26 de noviembre de 2011

¿MALAS NOTICIAS?



Nacional

Advierten fallas al dar "malas noticias" durante el embarazo

Perinatología. Médicos deben estar capacitados para esos anuncios
PUNTA DEL ESTE | LETICIA COSTA
Detrás de un bebé hay una madre que también necesita atención. Este concepto estuvo detrás de varias charlas en el X Congreso Mundial de Medicina Perinatal. Médicos y psicólogos se plantearon cómo enfrentan el vínculo con las embarazadas.
"Don`t speak doctor language" (No hablen lenguaje médico), enfatizó Amos Grunebaum, reconocido ginecólogo y obstetra estadounidense que participó en el X Congreso Mundial de Medicina Perinatal, que finalizó ayer en Punta del Este.
Especialista en Medicina Fetal y embarazos de alto riesgo, Grunebaum expuso sobre "cómo comunicar un mal resultado en medicina perinatal". Esta rama de la medicina incluye el embarazo, el parto y los primeros 28 días de vida del niño.
Para Grunebaum, el tema va más allá de tener buenas herramientas para diagnosticar problemas. El punto está, consideró, en estar preparados para comunicarlos.
Las pruebas de screening (detección precoz) y exámenes de imagenología tienen márgenes de error, comentó, y esto es algo que hay que tener en cuenta.
Si se obtiene un resultado negativo -restricción del crecimiento intrauterino, anomalías de cualquier órgano, daño cerebral- es fundamental confirmar los resultados antes de darlo por sentado, expresó.
Grunebaum fue incluso más allá. Si el médico no está preparado para dar un mal resultado, dijo, es preferible que no efectúe el examen.
El obstetra hizo referencia especialmente al llamado "despistaje prenatal", pruebas realizadas para confirmar que el embarazo transcurre con normalidad.
"La mayor parte de los pacientes tendrán resultados normales y se irán a su casa. Pero si hay algo anormal hay que estar pronto", subrayó.
"No lo hagan a menos que sepan qué hacer si no tienen resultados esperados", añadió.
Además, dijo que es necesario anticiparse a lo que hará el paciente. "Si no consultan en la web, las pacientes lo harán". Por eso, para Grunebaum, no solo es importante saber formalmente de qué se tratan las alteraciones fetales sino estar al tanto de la información que ofrece Internet.
"Todos hemos tenido pacientes que volvieron con información que nos sorprendió, de modo que siempre estén por delante de la paciente", recomendó. "No la dejen sola".
Para Teresa Leis, jefe de la Clínica de Medicina Materno Fetal del Hospital Ángeles Lomas de México, quien brindó la conferencia "Cómo informar una enfermedad fetal", es un tema de "sensibilidad y respeto". En distintos países, dijo, las madres están cuestionando a los médicos sobre cómo dan las malas noticias. Uno de los temas planteados es si en enfermedades como el síndrome de Down se debe o no dar la noticia durante el embarazo.
De hecho, algunos técnicos consideran que saberlo antes del nacimiento sólo aumenta el dolor de los padres. "No hay documentación de si hay que hacerlo antes o después", dijo Leis, especialista en Medicina Materno Fetal.
Pero "no es cuestión de opiniones sino de qué necesitan las madres", enfatizó en diálogo con El País. Con base en un estudio presentado en el evento, Leis dijo que hay tres aspectos imprescindibles a la hora de comunicar una mala noticia: no contárselo primero al padre y delegar en él la comunicación con la madre; hacerlo en un lugar privado; y utilizar un lenguaje adecuado.
Como Grunebaum, Leis dijo que hay que prepararse. "La mujer va a preguntar: ¿va a poder ir al colegio? ¿qué enfermedades va a tener? Son preguntas muy concretas" y hay que saber responderlas, dijo.
"Tenemos que evaluar la forma en la que estamos trabajando y el daño que podemos causar si no las tenemos en cuenta", concluyó.
EN FAMILIA. La importancia de pensar en cómo cuidar mejor a las madres también estuvo presente en las conferencias ofrecidas por Miguel Larguía y María Aurelia González, especialistas del Hospital Materno Infantil Ramón Sardá.
El centro de salud, ubicado en Buenos Aires, elaboró el programa "Maternidad segura y centrada en la familia" (MSCF), que apunta a mantener a los niños prematuros junto a sus padres mientras están internados, como en Uruguay lo hace la Fundación Álvarez Caldeyro Barcia.
Con un espacio creado junto al servicio asistencial, el programa ofrece alojamiento a las madres, habilita el ingreso irrestricto de los padres durante 24 horas y, una vez por semana, permite la visita de hermanos y abuelos.
Larguía y González dijeron que al comienzo las autoridades del hospital pusieron reparos ante el temor de exponer a los bebés a sufrir infecciones. "No aumentaron las infecciones porque nadie se lava mejor las manos que las madres y los padres de un bebé", dijo Larguía, jefe de la División Neonatología del hospital.
El MSCF incluye la práctica del "contacto piel con piel". Los bebés son colocados sobre el pecho de su madre algo que según explicó González, "facilita la estabilidad fisiológica, el desarrollo neuromadurativo y el crecimiento socioemocional del recién nacido". Esto es implementado también con los padres.
González, psicóloga clínica y coautora de la "Guía para transformación de maternidades convencionales en maternidades centradas en la familia", editada por Unicef, dijo que se trata de un "cambio de paradigma". "El nacimiento no es un hecho biológico ni un evento, es un acontecimiento individual, familiar y social", enfatizó. La psicóloga también cuestionó que se haga referencia a las madres como "pacientes", por que la mayoría de ellas no están enfermas.
Larguía comentó que el programa también les ha dado la posibilidad de permitirle a los bebés, cuando no evolucionan satisfactoriamente, fallecer en los brazos de sus madres. Eso hace sobrellevar mejor dos etapas del duelo, comentó: la negación y el enojo.
Para el médico las necesidades de la familia deberían ser consideradas al diseñar un centro de salud, ya que las madres, aseguró, son la mejor ayuda para el equipo de médicos y técnicos.

A TENER EN CUENTA

Cómo dar las malas noticias
Especialistas en Medicina Materno Fetal recomiendan utilizar términos claros, no informar primero a los padres ni dejarles a ellos la comunicación con las madres y estar preparados para responder a las dudas que puedan plantear.
Centrarse en las familias
Médicos y psicólogos del Hospital Materno Infantil Ramón Sardá, de Buenos Aires, crearon el programa "Maternidad segura y centrada en la familia". Las madres viven en el centro y los padres ingresan libremente. Aseguran que favorece el desarrollo de los bebés y no los expone a ningún riesgo.
El País Digital