jueves, 19 de enero de 2012

Tecnología contra el autismo

Publicado el 19/01/2012 por Elena González
Investigadores descubren que los dispositivos de pantalla táctil se han convertido en perfectos aliados para los niños con autismo, motivándoles y generándoles mayor confianza e independencia.
El autismo incluye un amplio espectro de diferencias en su desarrollo, desde la dificultad para las relaciones sociales hasta la incapacidad para comunicarse, la ejecución de movimientos repetitivos, extrema sensibilidad a ciertas luces y sonidos y problemas de comportamiento. Son muchos los niños autistas que tienen problemas para desarrollar habilidades sociales de un modo natural y, sin embargo, les resulta más fácil con los juegos y la tecnología.
Los niños autistas están utilizando las ya populares `tablets’ de pantalla táctil y los padres han comenzado a notar que los hijos se sienten muy atraídos por esta tecnología. Richard Mills, director del departamento de investigación Research Autismo y el National Autistic Society, dice que la tecnología da la oportunidad de avanzar un paso más en el entendimiento del autismo.

El caso de Verónica

La BBC nos cuenta el progreso sorprendente de Verónica, una niña de seis años que sufre un autismo severo. Tiene grandes problemas para aprender, perdió su habilidad de hablar a los tres años y le es muy difícil relacionarse socialmente. "Ha pasado de ser una niña pequeña sin medios para mostrarnos lo que sabía, a ser una niña que tiene un aparato portátil con el que puede reír, jugar y relacionarse", dice su madre Sam Rospigliosi, de Edimburgo, Escocia.
Verónica disfrutó mucho al participar en la prueba de una aplicación de iPad llamada FindMe, diseñada por un equipo de investigadores de la Universidad de Edimburgo. "Cada vez que Verónica respondía correctamente conseguía una ficha, y ella sabía que tenía que conseguir cinco para acceder a la caja de música", -explica su madre- "estaba muy motivada respondiendo las preguntas". La aplicación, dirigida a niños mayores de 18 meses, tiene como fin que los jugadores se centren en otras personas y sus necesidades, algo bastante complicado de conseguir para la gente con autismo.

Un progreso, pero no un milagro

El investigador Richard Mills afirma que quedó sorprendido con el progreso de algunos estudiantes en las escuelas que emplean aplicaciones en tabletas con pantalla táctil, pero a su vez es cauteloso y señala que no hay que esperar milagros. Mills dice que la tecnología puede revolucionar el modo en que se comunican los niños con autismo, pero no en todos los casos. Según él, distintas aplicaciones funcionarán de un modo diferente dependiendo del niño. Además, indica que los padres deben controlar la cantidad de tiempo que los niños invierten usando estos dispositivos para asegurarse de que no se convierta en una obsesión.
Los padres de Verónica aseguran que el iPad está siendo un elemento muy positivo para su hija, proporcionándole conocimiento y aumentando su independencia y confianza en sí misma. Los compañeros de Verónica son todavía muy pequeños para entender sus peculiaridades, pero su padre cuenta que están viendo de lo que es capaz. "Como dijo un niño pequeño el otro día en el autobús después de ver lo rápido que ella podía completar un puzzle: "¿Por qué no habla? Mira, sí es inteligente".

Elena González.