lunes, 9 de mayo de 2011

ORDEN DE TIEMPO Y ESPACIO


Enseñar un orden de tiempo y espacio

Emplazada en Fátima, Pilar, una institución de avanzada brinda formación a chicos con diversos grados de autismo

Lunes 09 de mayo de 2011 
Teodelina Basavilbaso Enseñar un orden de tiempo y espacio
Alumnos del colegio Daicad juegan con arena en uno de los talleres.  / Anibal Greco
LA NACION
Ella lo dice con la seguridad contundente de pertenecer al segundo grupo. "A algunos profesionales les cuesta trabajar con chicos autistas, pero hay otros, en cambio, a los que les fascina y se desviven por lo que hacen", dice Rocío Rego, directora del colegio Daicad (Dedicado a Individuos con Capacidades Diferentes).Lo que diferencia a un grupo de otro -explica Rego- es la capacidad para entender cómo ven el mundo los niños autistas, que es distinto de como lo vemos los demás.
En el centro educativo terapéutico que depende de la Fundación Daicad, hay un equipo interdisciplinario de 20 profesionales, que, al igual que Rocío, dedican su tiempo a unos 20 alumnos de entre 3 y 18 años, con diagnóstico de trastorno generalizado del desarrollo (TGD no especificado, autismo y Asperger).
Facundo, de 8 años, entra en la clase y mira el cronograma pegado en la pared. Hay una lista con todas las tareas del día: saludo, actividades de la vida diaria, fonoaudióloga, etc. Luego de realizar el saludo matutino, toma la flecha y la mueve a la tarea siguiente. Esta es una de las metodologías que utiliza el colegio, conociendo las necesidades de sus alumnos, ya que uno de los diagnósticos de estos chicos es la necesidad de la organización constante en tiempo y espacio.
El colegio es un moderno edificio en Fátima, Pilar, provincia de Buenos Aires, construido en 2007 con todas las comodidades edilicias necesarias. Es el único centro en el país con estas características para tratar con este grupo específico.
Rego explica que el objetivo de la escuela es que los chicos puedan ser adultos independientes. Para conseguir esto, en el centro dividen las clases en grupos reducidos y realizan un trabajo personalizado con cada alumno.
"Hay algunos chicos que son brillantes en matemáticas, pero les cuesta atarse los cordones", explica Rego. Cada caso es particular, ya que el diagnóstico es disperso. De sus 19 alumnos, hay cuatro que están integrados por la tarde en escuelas comunes. La gran mayoría de los alumnos que asisten son varones, puesto que el TGD afecta a tres hombres de cada cuatro casos.
Las obras sociales, por ley, cubren el tratamiento de sus alumnos en la entidad. Sin embargo, esta asociación civil sin fines de lucro incentiva la inclusión de personas de bajos recursos que se encuentren fuera del sistema, con la posibilidad de becas o con el asesoramiento sobre sus derechos sociales.
La Fundación Daicad pide financiamiento para continuar formando a sus profesionales y colaboración de las empresas para la inserción laboral de los chicos que egresan. Para saber más: www.fundaciondaicad.org.ar o comunicarse al (2322) 490177 o, vía mail, ainfo@fundaciondaicad.org.ar.