lunes, 1 de agosto de 2011


  • a. M. FERNÁNDEZ RÚA

    Antidepresivos y autismo

    01-08-2011
    El mayor riesgo se establece durante el primer trimestre del embarazo.J. M. Fernández Rúa
    Las embarazadas que consumen una clase concreta de antidepresivos (inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina) tienen riesgo de que sus bebés sean autistas. Esta alerta roja se ha producido por los resultados del estudio publicado en Archives of General Psychiatry, coordinado por la doctora Lisa Croen y financiado por los Centros de Control y Enfermedades de Estados Unidos. En este trabajo se analizaron a más de mil ochocientos niños cuyas madres tomaron esa familia de antidepresivos, integrada por nueve principios activos que han dado lugar a cerca de medio centenar de fármacos en todo el mundo, cuando están embarazadas. El mayor riesgo se asocia durante el primer trimestre del embarazo, ya que constataron que la exposición intrauterina a estos medicamentos antidepresivos fue del 6,7% en los casos detectados. 
    El autismo es un desorden del desarrollo funcional del cerebro y, a pesar de los últimos hallazgos científicos, su causa sigue siendo desconocida para los investigadores. Hay un antes y un después, en el autismo, con la publicación, en Science, hace ya ocho años, de las conclusiones de un histórico trabajo en el que un equipo multidisciplinar de 90 investigadores conseguía descifrar el cromosoma 7 y, así, abrir una puerta a la esperanza para prevenir esta disfunción. A partir de ese momento se produjeron hallazgos en cascada que, con el tiempo, se traducirán en terapias eficaces y en la posibilidad de la prevención del autismo.
    Ahora, la doctora Croen, directora del Programa de Investigación del Autismo en el programa estadounidense Kaiser, hace una llamada de atención ante los resultados de su investigación, pero también pide cautela y trabaja ya en el desarrollo de un nuevo protocolo antes de recomendar que las embarazadas no tomen antidepresivos. Cabe recordar que estudios previos señalaban anomalías en los niveles del neurotransmisor serotonina en el desarrollo del autismo.
    FUENTE: http://www.intereconomia.com *J. M. Fernández-Rúa es periodista científico