lunes, 26 de diciembre de 2011

¿ES O SE HACE?

Padre obligó a su hija a fingir ser autista.¿Cómo es posible?
Por Carlos Lago García 16 de diciembre 2011 01:09 PM EST

Un padre en Suecia obligó a su hija, la cual tiene una capacidad mental sobresaliente, a fingir durante años que sufría de autismo. Ahora el hombre ha sido sentenciado a cuatro años de prisión por este engaño el cual se prolongó desde el año 2003 hasta el 2010. Pero, ¿qué puede motivar a un padre a cometer semejante abuso contra su propia hija? Lamentablemente lo que motiva la comisión de muchas otras barbaridades en este mundo; la avaricia por el dinero fácil.



Según la agencia de noticias UPI, la razón para elaborar este plan maquiavélico por parte de este hombre fue la de ser elegible para recibir ayuda del gobierno sueco a razón de $3,574 semanales para un gran total de $343,100 por todos los años que duró el esquema. Para aquellos que piensen que estas cifras monetarias son exageradas basta decir que los países nórdicos se caracterizan por tener redes sociales que proveen esto y mucho más. Por ejemplo los sistemas de salud son totalmente gratuitos así como el sistema educativo hasta el nivel Doctoral.

Con lo que no contó este padre era con el hecho de que su hija tarde o temprano crecería y llegaría a la edad del enamoramiento. Cuando ese momento llegó, se escapó con su novio y ya alejada de la influencia paterna dio parte a la policía la cual llevó a cabo el arresto.

Este caso puede analizarse desde varias vertientes. La más obvia, por supuesto, es la total indiferencia de este hombre ante una enfermedad tan terrible como el autismo. Lo que hizo no tan sólo constituye una burla hacia los que lo sufren, sino un drenaje de fondos que muy bien pudieron haber sido destinados hacia aquellos que verdaderamente lo necesitaban.

Otro aspecto que merece considerarse en torno a este lamentable engaño es el papel que jugó el gobierno en todo esto. Al parecer las autoridades encargadas de asignar los fondos le creyeron al hombre cuando le dijo a la "National Social Insurance Agency" y funcionarios de su localidad que su hija tenía comportamiento infantil y que se le hacía casi imposible comunicarse con los demás.

Según les dijo, la niña sólo podía comunicarse a base de ruidos y gestos corporales. Esto bastó para que la diagnosticaran como autista. Sin embargo, ahora la evaluación que le hacen a la misma chica con 18 años cumplidos lleva a la conclusión de que tiene una capacidad mental sobresaliente. ¿Cómo se explica esto? Con toda seguridad algunos de los funcionarios que estuvieron involucrados en la primera evaluación tendrán que buscar otro empleo muy pronto.